Ácido Hialúronico

El ácido hialurónico (gr. Hyalos vidrio) es una sustancia que se halla naturalmente en el organismo del ser humano y de los animales. Es producido y sintetizado por el propio organismo. En humanos y vertebrados, se encuentra principalmente en el tejido conectivo, (que forma el esqueleto o sostén de otros tejidos y organos), especialmente en la piel y en el cartílago, pero también aparece en el humor vítreo del ojo, en la gelatina de Wharton del cordón umbilical, en el líquido sinovial de las articulaciones, etc. El tejido conectivo esta formado por células separadas por sustancia intercelular. La sustancia intercelular esta a su vez formada por fibras (colágenas, reticulares y elásticas) y una sustancia denominada “sustancia amorfa”. La sustancia amorfa contiene sales, agua, etc, y, principalmente “proteoglucanos” que son una combinación de cadenas de polisacáridos unidos a diversos tipos de proteinas. A estos polisacáridos unidos a proteinas, de localización extracelular (fuera de las células -excepto la heparina-) se los llama “glicosaminoglucanos”, siendo uno de ellos el ácido hialurónico (otros son el condroitinsulfato, el queratánsulfato, el dermatánsulfato y el heparansulfato).

El acido hialurónico es entonces un glicosaminoglucano, compuesto por unidades repetitivas de un disacárido (Acido D-glucurónico ligado a N-acetil-D-glucosamina). Tiene la particularidad de ser el único glicosaminoglucano no sulfatado. Es soluble en agua, con la que forma soluciones viscosas o geles, con propiedades muy lubricantes y es el glicosaminoglucano mas abundante del tejido conectivo laxo del organismo humano. El acido hialurónico y los proteoglucanos tienen la particularidad de atraer y retener agua. La gran viscosidad del ácido hialurónico es muy importante para la función lubricante del líquido sinovial de las articulaciones del que forma parte este ácido. Los glucosaminoglucanos de la matriz amorfa serían secretados por lo fibroblástos, células encargadas de su síntesis